MI MOLINO DE VIENTO.
Bien, noche, acaba con todo
sí, te estoy hablando a ti,
preciso verla.
Mi hermosa NIÑA AMADA.
Tan preciosa como el rayo
que en la oscuridad
enciende el infinito.
Preciosa como aquellos ojos
que brillan y bailan,
y desnudan la vida.
Así que, noche,
cómprale un vestido bonito,
y déjalo sobre su cama
para que pueda usarlo esta noche
con alguien que pudiera ser mejor que yo.
O -mejor aún- conviértela en molino de viento.
Porque siento que soy como un mapa
sin ningún lugar interesante a dónde ir,
y estoy más al norte que al sur.
Si tan solo aprendiera a cerrar mi puta boca
-cargada de tanta basura-
probablemente sería libre.
Así que, cómprale ese vestido bonito
para que pueda usarlo esta noche
ante todos aquellos hombres
que sean mejores que yo.
O, mejor aún,
hazla MI MOLINO DE VIENTO.
¡Carajo!
hazla mi molino de viento.
Los niños ríen y cantan a lo lejos
una canción que marca el comienzo de la lluvia.
Y yo estoy aquí parado en la montaña,
como un viejo alambre esperando la nube.
Así que, noche, cómprale un vestido bonito
que pueda usar
ante cualquier hombre que sea mejor que yo.
O -porqué no-,
noche mía,
conviértela en molino
y a mi en su viento.
Para que te demos lo tuyo. A domicilio.